FLORA
El Parque goza de una gran riqueza vegetal, debido a la confluencia
de distintos factores como son su gran extensión y orografía,
que originan microclimas propiciatorios de endemismos; la abundancia
de agua, que hace posible la exuberancia de bosques y, por último,
la mano del hombre que ha moldeado el entorno según sus necesidades,
introduciendo distintas especies vegetales.
Cuenta con 27 especies de plantas endémicas propias y con
más de 130 endemismos ibéricos, destacando la aquilegia
cazorlensis, geranium cazorlense, erodium cazorlanum, viola cazorlensis
(descubierta por Gangoder en 1902) y narcissus longispathus. 
El
pinar se ha extendido por razones antrópicas, mezclándose
con cualquier otro tipo de vegetación y haciendo complicado
separar sus ecologías genuinas de aquellas que ha ocupado
de forma secundaria. Actualmente son más abundantes los pinares
repoblados que los que se mantienen en su hábitat primitivo,
hasta erigirse en el rey del Parque. Son tres las especies que lo
habitan: carrasco, que domina las zonas bajas, negral en las zonas
intermedias entre los 800-1.200 m. y finalmente el pino laricio
o salgareño (pinus nigra), dominando las zonas altas.
En lugares muy extendidos del parque aparecen manchas de fresas
silvestres y avellanares, sobre todo en la parte septentrional de
la Sierra de Segura. Es destacable el Níscalo de la Sierra
de Segura, muy codiciado por su sabor. Igualmente destacable es
que en este parque, existe una planta carnívora, única
en el mundo, la "Pinguicola Vallisneriifolia" (en
la foto). |